
El Premio Miguel de Cervantes es el máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española.
Desde su creación el Premio se falla a finales de año y se entrega el 23 de abril -día del fallecimiento de Miguel de Cervantes - en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, cuna del escritor.
José Emilio Pacheco, nació en la Ciudad de México hace 70 años, es autor, entre otros muchos títulos, de Tarde o temprano (que reúne sus primeros seis libros de poemas), Los trabajos del mar, Miro la tierra, Morirás lejos, La sangre de Medusa, El principio del placer, Los elementos de la noche, El reposo del fuego, No me preguntes cómo pasa el tiempo, Irás y no volverás, Islas a la deriva, Ciudad de la memoria, Las batallas en el desierto, y El viento distante, entre muchos más.
En el salón de actos de la Universidad de Alcalá, el rey Juan Carlos entregó al poeta, ensayista, novelista y cuentista mexicano el Premio Cervantes, galardón máximo de las letras españolas.
Aún siendo el máximo homenajeado y reconocido a partir de ahora en la Historia como una de las mejores plumas de habla hispana, Pacheco no perdió la sencillez y ante tan prestigioso público hizo gala de su simpleza y candidez. Incluso, un curioso imprevisto – literalmente se le cayeron los pantalones – sirvió para salir del paso con una sonrisa: el escritor confesó que sentía muchos nervios y "no llevaba tiradores" y comentó que lo sucedido bien podía interpretarse como "un buen argumento contra la vanidad".
La mayoría de sus títulos poéticos están recogidos en el libro Tarde o temprano (Poemas 1958 - 2000) (México: FCE, 2000), que reúne sus primeros seis libros de poemas: Los elementos de la noche, El reposo del fuego, No me preguntes cómo pasa el tiempo, Irás y no volverás, Islas a la deriva, Desde entonces, a los que han seguido Los trabajos del mar, Miro la tierra, Ciudad de la memoria y un volumen de versiones poéticas: Aproximaciones. Es autor de dos novelas, Morirás lejos y Las batallas en el desierto, y de tres libros de cuentos: La sangre de Medusa, El viento distante y El principio del placer.
El principio del placer (fragmento):
Separemos función y tendencia de manera más tajante que hasta ahora. El principio de placer es entonces una tendencia que está al servicio de una función: la de hacer que el aparato anímico quede exento de excitación, o la de mantener en él constante, o en el nivel mínimo posible, el monto de la excitación. Todavía no podemos decidirnos con certeza por ninguna de estas versiones, pero notamos que la función así definida participaría de la aspiración más universal de todo lo vivo a volver atrás, hasta el reposo del mundo inorgánico. Todos hemos experimentado que el máximo placer asequible a nosotros, el del acto sexual, va unido a la momentánea extinción de una excitación extremada. Ahora bien, la ligazón de la moción pulsional sería una función preparatoria destinada a acomodar la excitación para luego tramitarla definitivamente en el placer de descarga.
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